Train of Thought

August 23, 2008

Cartas sin receptor (Primera Parte)

Comienza a salir el Sol, como cada día…

6:00 o’clock

[Radio]: Puedes comprarnos una bomba atómica de muchas maneras, todas ellas patrocinadas por Dios y la Biblia, por supuesto. Ellos vienen con su propia canción: America, ellos no podrían estar mejor: America… SOMOS AMERICA, DIOS BENDIGA AMERICA… Dios bendiga America y la cima de la colina de su capitalismo porque nadie más lo hará… (Se corta la radio).

Sé, sé que todos nosotros nos levantamos pensando que somos lo que somos. Buenas o malas personas, pero personas al fin y al cabo. Nos miramos al espejo y nos vemos como somos y como nadie más nos ve. Cicatrices maquilladas con sangre que parecen coloretes a nuestros cansados ojos. La envidia refleja en nuestros ojos virtudes de una vida mejor que soñamos y aparentamos poseer, cartas sin receptor…

Entonces, sólo entonces es cuando nos damos cuenta que el silencio es como una fiebre que no nos deja dormir y las mentiras deben llenar cada compás vacío. Cuando la rabia nos consume, pero solo algunos de nosotros explotamos de no alcanzar el techo ni subiéndonos a la escalera. De caernos sobre la mesa que esta justo debajo aunque nuestro amante sea quien nos empuje con la intención de hacernos subir a un cielo que no existe por mucho que lo deseemos. Cuando enfermamos de estupidez, de drogas, de oro, de fama, fortuna y gloria. Cuando mirando cabizbajos y vemos las estrellas deslumbrándonos desde el suelo, cuando el verde recorre nuestras venas pudriendo hasta la última gota de vida. Cuando un monstruo inmenso con nuestra misma imagen pisa fuerte a los individuos enfrente nuestra. Cuando nuestro valor se anticipa a la muerte y cuando deseamos arrancar el corazón del Triunfo para devorarlo con una buena guarnición. Es entonces cuando el odio domina nuestra insatisfecha razón por carencia de sabiduría y decaemos maldiciendo a la jodida estupidez, a las jodidas drogas, al jodido oro y las putas joyas, la maldita fama, fortuna y gloria, a la jodida gente bien vestida, los asquerosos puros caros que fuma DeNiro, los malditos deportivos de millones, las putas de lujo y el resto de cosas en esta vida que nos hace sentir que sangrar, sufrir, para llegar al mismo Fin es la mayor injusticia de todas… Y solo unos pocos restantes de los que quedaban comprenden que no es tanto el Fin ni el Camino como el haber encontrado para ello un sentido, un único y verdadero sentido.

August 14, 2008

Está bien hablar de finales

(Escena en marrón y amarillo)

Al principio no sabía porque tu presencia me llenaba de malestar, pensaba que te echaba de menos más que a la propia vida. Estaba congelado. Es como si tú hubieses hecho un largo viaje y ahora te alegrases de ver mi cara. Pero a medida que te sientas mi confusión se vuelve angustia… No se como hacerte saber que tú estás…. MUERTA.

Me despierto sudando…

- ¿Necesitas alguien para culpar de este dolor?

(Escena ámbar)

Una mujer arde en plaza de la ciudad, la moderna Señora Madre María se alza entre niño con sobrepeso con camisetas de Suburbia, la moderna Señora María Magdalena practica la garganta profunda en la televisión por cable… La vida no volverá a ser lo mismo desde que encontraron a su Dios. Y recuerde que si usted no cometió aún ningún crimen contra la humanidad, las matanzas sin sentido están a la orden del día aunque podrá encontrar buenas ofertas en el departamento de extorsión y la liquidación en el departamento de hipocresía absoluta y crímenes pasionales. – Apaga el televisor -

(Escena azul y púrpura)

- La misma bazofia en la tele una y otra vez. No hay recuerdos interesantes que recordar… Mucho mas entretenido es buscar las historias ocultas en los ojos de los fantasmas, viajando en un metro sin parada ni estación. Inútil como un Dios sin creyentes. Que las notas fluyan entre mis manos mientras tú, tumbada en la cama, brillas como tu endemoniado diamante. El piano rompe el silencio y la magia se vuelve ciencia de números. CALCULA, FORMULA, ENCUENTRA LA MALDITA RESPUESTA.

(Escena en blanco y negro)

Abre la ventana y deja entrar la lluvia. Quedan solo 10 minutos para medianoche y aún no ha visto ni una sola estrella fugaz en el cielo. Debería dejar de intentarlo, todo el mundo sabe que mientras más tarde es, más fácil será encontrar una. Pero no es capaz de darse cuenta de que aún le quedan horas y horas que esperar para que lleguen… las estrellas.

- Está lloviendo, estupido, no vas a ver nada con las nubes. Así que deja de mojarte y entra de una puta vez en casa.

- ¿Lloviendo?

March 20, 2008

Futuro

El aclamado trompetista agonizaba en la cama tras el ultimo fallo del diagnostico y ya no le quedaban fuerzas y de donde sacarlas. Afrontó que su destino era acabar de una vez por todas, la supuesta ELA comía cada uno de sus alientos como una carcoma come un viejo y podrido armario de madera.

- No seguiré aquí para satisfacer su obsesión. Se acabó. Perdí el aliento. El ensayo con aquellos chicos fue una prueba para ver si aún podía tocar. No puedo. -replicó bruscamente al doctor.

- ¿Eso es todo lo que es? ¿Músico?

- Es todo lo que tengo. Igual que usted.

- ¿De veras? Parece que me conoce más de lo que le conozco yo a usted.

- Conozco esa cojera. Conozco el dedo sin anillo. Y esa naturaleza obsesiva suya. Ese es su gran secreto. Uno no arriesga su carrera, y su libertad, para salvar a alguien que no quiere que lo salven. A no ser que tenga algo, lo que sea, una sola cosa. La razón por la que la gente normal tiene esposa, hijos y hobbies, es porque ellos no tienen eso que nos motiva tanto y tan profundamente. Yo tengo la música usted tiene esto. Eso en lo que piensa todo el tiempo, lo que le impide ser normal. Si por eso somos extraordinarios, por eso somos los mejores. Lo único que nos falta es todo lo demás. No nos espera una mujer en casa con una copa y un beso. Eso no va a suceder.

- Por eso Dios invento el microondas.

- Sí. Pero cuando se acaba, se acaba.

February 25, 2008

Ojos y cerebro

El atardecer cegaba los marchitos ojos del caminante, demasiados pasos malgastados para llegar a ver la ultima luz del día arrodillado a las puertas de la enorme arquitectura.
Los extraños ruidos resonaban en el crepúsculo por cada largo pasillo. Las puertas golpeaban contra cada esquina, el sitio donde Dios no es más que uno mismo en su mente.

Allí contemplo al creador, no de paz ni de gloria, de bien o de mal, de muerte o vida. El creador de la nada. Un loco que recorría el edificio como si buscase algo que encontrar entre cada ladrillo. Las luces del cielo lo atormentaban y las palabras que entraban en sus oídos sordos le desquiciaban dulcemente.

Sin palabra alguna, el caminante creía poder conocer lo que pasaba por la cabeza de aquel hombre que tenia ante sus ojos, solo entendiendo su expresión, sus movimientos:

“Hasta que punto puede llegar a la locura cuando se intenta atrapar el mar con las manos. Tapar con un solo dedo el Sol… Haz que se callen por favor. No aguanto una noche más escuchando la pesadilla del sin vivir. Malditas gargantas desalmadas, malditas palabras omnipresentes… ¡Déjame, largo! Tengo que encontrar, tengo que encontrar… Tengo que…”

Las lágrimas morían secas en sus sucias mejillas y la angustia era palpable en el viciado aire que respiraba. El caminante no podía creer como alguien podía deambular solo por aquel lugar en su estado mental.

¿Cómo pueden los ríos correr tan helados?

Cuando no queda más que cansancio, desdén, ni siquiera fuerzas para odiar que más da si el mundo es real.

El caminante se dirigió a hablar con tan curioso personaje:

- ¿Qué buscas, amigo?
- Mentir no es educado, maldito hipócrita. ¿Desde cuando soy yo tú amigo?
- Tienes razón, pero ¿qué buscas?
- Lo que todos, ¿no? Salud, dinero, amor… No es algo tan extraño. Oir voces solo es culpa de la mala suerte. Ver visiones del cansancio. Creer que son reales es tener un problema de verdad. ¿Tú que opinas?
- Creía haberte visto buscando algo en concreto. Quizás me equivoqué.
- Sí, sí, sí. Es algo muy común. Cuando vemos a alguien observado cada centímetro de su alrededor con aire inquieto inferimos que el pobrecito esta loco, que le vamos a hacer, otro renglón torcido de Dios más, ¿no es así?
- Veo que no le caigo muy bien…
- Ni tú ni el resto de la humanidad. No es nada personal, no os soporto. Si acaso alguna que otra vez por aquello de vida social, pero no tengo tiempo para malgastar en esa sociedad.
- Bueno, sus propios motivos tendrá.
- ¿Ahora me hablas de usted? Curioso como cambia el registro cuando ve que no estoy tan loco como creía, solo soy un viejo agrio, testarudo y maleducado. Quizás demasiado sincero para tu imbuida mentalidad social.
- Le noto bastante suspicaz y apenas si me deja dirigir la palabra…
- ¿Para qué? ¿Tiene algo más interesante que decir además de toda esa sarta de versos mal apareados intentando descifrar lo que circula por mi mente desquiciada cuando pecaste de arrogancia con el simple hecho de suponer que podía conocerme por parecer un enfermo mental?
- ¿Cómo sabe lo de…
- ¿Qué como le leo la mente? No es necesario. Su pinta me dice que lee bastante, es un hombre culto y cosmopolita, demasiado quizás. Eso le hace pensar que los que vivimos lejos de las grandes ciudades somos estupidos, simplones y quizás algo embusteros. No tengo poderes. Si acaso ojos y cerebro.
- Impresionante…
- ¿El qué? ¿Que sabiendo unir más de dos palabras no lleve la camisa limpia? Lo interesante es lo que tú puedes andar haciendo por aquí. ¿No estamos demasiado lejos de casa para ti?
- Solo paseaba por ningún lugar en concreto y llegue hasta este edificio por casualidad.
- Casualidad ¿eh?… Bueno, lamento matar tu curiosidad pero aquí no vas a encontrar más que ladrillos bien colocados.
- Ya veo, pondré marcha de vuelta a casa entonces.
- Sí, será mucho mejor para todos.
- Bueno, hasta otra, entonces.
- Espero que no.

Corolario:

Existen locos y enfermos mentales. La diferencia entre unos y otros es que para unos la realidad es una tortura constante. Para otros la realidad es un indefinido.

Mentira

Y contar la historia de siempre…

Comienza otro día. Amanece y el Sol cubre cada rincón con calidos rayos. Acarician sus parpados y despierta con la inocencia de un bebé. La suavidad del colchón, las sabanas cubren su piel y le dan ese calor tan preciado a horas tan tempranas. La piel acariciaba la piel con ternura… BUAJ!

Es tremendamente asqueroso como se pueden pintar de bien las cosas cuando en realidad todo es un error. Mentiras, mentiras y más mentiras. ¿Cómo se me pudo olvidar que todo el mundo miente a nos ser que tenga un motivo para no mentir?

Intentar atravesar una pared a cabezazos es mucho más productivo que darle sentido a los párrafos con los que intentan empapelar las paredes de esta pocilga, al menos sacas algo “de provecho” …Aunque sean tus propios seso, pero sacarse, se sacan.

“Y entrégale tu confianza a los cuervos y te devorarán vivo. Entrégale los cuervos a tú confianza y habrás ganado el partido. Porque sacarte los ojos no es lo más horrible que te pueden hacer, hay mentiras que pueden entrar como sanguijuelas incluso por la piel.”

Totalmente falso lo que oigo, lo que digo, lo que siento, lo que quiero, lo que no quiero… ¡MENTIRA!

Todos mienten: los desconocidos por desconfianza, los conocidos por miedo a la desconfianza y vergüenza a la verdad.

Malditos hipócritas… Los mataría si no fuese porque el suicidio no me parece la manera de solucionar los problemas.

“Cada día se lo curran menos los del horóscopo, ¿eh? Aquí dice que debo abandonar la vida sedentaria y hacer deporte si quiero estar en buena forma física… Habrase visto semejante patochada, ¿a quien pretenden engañar con esta estupidez? ¿Quién demonios se cree que el futuro esta escrito en las paginas de un periódico? Si todo esto fuese tan fácil no moriría la gente en accidentes de trafico simplemente echando un ojo al periódico por la mañana y mientras no ponga “Si sales hoy en coche morirás”, pues nada, todos contentos.

December 23, 2007

Reset

Sentir miedo es fácil. Dejarse caer desde la cornisa de un 8º cuando no encontramos el botón de reset en nuestra vida puede resultar eficaz pero nada productivo… Maldita sea la hora en la que se me ocurrió pensar que el aire frenaría mi caída y me levantaría volando por encima de los fríos y grises edificios- pensaba mientras caía a una velocidad temible y el suelo se acercaba a su cara más y más. Era curioso, mientras menos le quedaba, más lento sucedía todo. Y, aunque sabia que en realidad ya estaba ahí abajo tirado, su cerebro aun procesaba la información de la caída y no del golpe de gracia.

Se veía solo en una gran habitación. Las paredes se caían, eran de papel. El techo solo una ilusión. De pronto se encontraba en la misma ciudad pero todo tenía un aire macabro. Sórdido. Todo estaba destruido, los escombros acumulados, y un olor a pútrido rezumaba de cualquier rincón, pero aun así le pareció más alegre que su recuerdo de la antigua ciudad, irónico… Un desfile de cadáveres se acercaba cada vez más. Totalmente animados. Es lógico, ¿qué puede haber peor que la muerte? ¿Qué tranquilidad deben sentir sabiendo que ya paso lo peor? (delirios de alguien sentenciado a su final). Ni un cielo ni un infierno, la misma pocilga de siempre pero sin dolor… ¿Magnífico? Estupido más bien, no me quedaría ahí para la eternidad ni muerto.

La cosa parece ponerse interesante cuando empieza a sentir calor. Uno de los fiambres le ha tendido la mano con gesto amable. “Al menos aquí la gente se toma interés… Como se nota que tienen tiempo para regalar.” Piensa mientras sonríe de forma un tanto forzada.

El cielo era una nube marrón oscura y todo estaba iluminado por unos terribles tonos sepia que le daban aspecto de foto antigua, tétricamente real.

Ahora está delante de un pasillo, oscuro, frío, húmedo… A su fondo escucha voces, gente que le ve pero que el no puede ver.

Se ve, se ve a si mismo andando hacia el final, pero el no quiere ir. No sabe porque va, pero ya esta allí. Un instante de frió, dolor, agonizante y profundo dolor. Un libro que se cierra, el sueño que se invierte, las escenas que se rebobinan. FIN

- Te dije que ese no era el camino.
- Lo sé. ¿En que estaría pensando para saltar desde ahí? Bueno que más da… ¿Un cigarro?
- Si.

December 6, 2007

Cuando los muros caen

Arrastrándome por los recuerdos de mi vida, la impresión de que una lágrima esta cerca corre por mis venas y explota en mi cabeza. Una enorme mano, que no existe, estrangula mi garganta haciéndome sentir un nudo contra la nuez que angustia cada trago de saliva que necesito dar.

Creía estar en la cima de una montaña y se me olvido mirar hacia arriba en vez de hacia abajo. Todo parece muy fácil si se ve tan pequeño, todo parece más complicado si puede aplastarte con un solo movimiento.

Aquel que nunca haya cometido un error que levante la mano para que pueda partírsela por mentiroso. Aquel que nunca se haya arrepentido que alce la voz para poder gritarle que se calle. Porque todos somos humanos y nos traicionamos mutuamente por amor a la razón, nuestra razón.

“¿Y que hacemos cuando el Mesías cae de rodillas, rendido, porque no encuentra la solución? ¿Y que hacemos cuando la paciencia esta tirada en un rincón con una botella de tequila en una mano y la ultima cerveza en la otra, intentando calmar la desesperación? ¿Y que hacemos cuando la oscuridad es más tranquilizadora que esa maldita luz que te quema los ojos y no te deja ver más allá, eso que te toma la mano y le da calor?

¿Qué puede hacer el lobo cuando los cepos atrapan sus cuatro patas y, herido, sólo espera la ayuda de ese felino que le mira fijamente?

Pues sentarse y esperar, sentarse y esperar a que este ultimo analice la situación, a que vea que el depredador esta demasiado abatido para morder, demasiado cansado para atacar.”

Cuando los muros se vienen abajo, sólo queda esperar a las fuerzas para reconstruirlo otra vez.

November 25, 2007

Efecto Mariposa

Mirando al cielo observaba todas las mariposas revolotear por encima de su cabeza formando una enorme nueve de colores que le mareaba y le producían unas ligeras nauseas. De pronto notó que el viento cada vez azotaba más fuerte. Eran las mariposas, estaban provocando un enorme tornado a su alrededor y allí estaba él, en el ojo del huracán.
Todo se volvió tan complejo, tan imprevisible, tan misterioso, tan temible…

“MIEDO…

CAMBIO…

Cambia todo cuanto eres, todo cuanto has sido, tienes que cambiar el mundo, tienes esta última oportunidad para ser el héroe… Ahora es tu momento.

Mejor… Tienes que conseguir ser el mejor. Recuerda que tienes que cambiar el mundo… Es tu turno: lucha, la batalla ha comenzado. No decaigas, tu última oportunidad ha llegado…”

Tales susurros provenían del viento como el suspiro de esas malditas mariposas que con el batir de las alas lo ponían frenético y aceleraban su corazón.

“Porque lo quiero ahora, lo necesito ahora… Dame tu corazón y tu alma (no escatimare en el precio)… No me estoy rompiendo, solo estoy escapando. La ultima oportunidad… para perder el control.”

Contesto él.

Porque hay demasiados detalles para calcular. Porque hay demasiadas variables que cuantificar… Porque necesito controlar cada variación cuando el hecho de controlar varia todo a mi alrededor.

Porque no soy solo yo.

November 10, 2007

Transcurso

“La vida es, si no más, que el transcurrir desde el azar hasta la necesidad.”

Así definía, si no recuerdo mal, Demócrito la vida. Y cuanta razón podía llegar a tener sabiendo que el comienzo de nuestra vida fue y es totalmente azaroso, nuestro nacimiento, y que todos estamos predestinados a la necesidad de morir.

Incluso cuando el camino se hace arduo y nos parece la peor blasfemia arriesgarlo todo cuando nuestro final ya esta sentenciado desde que recibimos el primer aliento, incluso en esos momentos hay que mantener frente a ti que ni el azar ni la necesidad la puedes evitar. Lo importante es dibujar tu camino en ese transcurrir.

Por que no hay nada más absurdo como que la suerte aparezca en el momento menos oportuno. Que la fortuna solo aparezca ante ti cuando no se la ha llamado ni se tenia intención.

October 19, 2007

Tras la guerra

Ríos surcando la piel desembocando sobre la estupidez del fracaso. Son momentos como estos cuando la madurez se convierte en esa gran enemiga que te traicionó…

Corrían los recuerdos sobre hielo mojados en un amargo fuego y envueltos por vidrio adorando al olvido y deseando un final. La piel se erizaba y el frió sudor recorría cada extremidad. Le comía el deseo de hacer arder el mundo entero para sentir calor por las calles al caminar entre las llamas que surgían de su propio cuerpo. Se tambaleaba para encontrar una razón feliz que le hiciera volver a la cama. Y la encontró, y la deseo, y la amo, y cuando creyó estar seguro de la verdad, el frió le abofeteo la cara para despertarlo de la realidad y volver a ese maldito sueño.

¿Podrás volver a ayudarme a ponerme en pie después de esta guerra?

Y si intentas volar, yo estaré abajo esperando para que no te caigas.






















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