Train of Thought

February 25, 2008

Ojos y cerebro

El atardecer cegaba los marchitos ojos del caminante, demasiados pasos malgastados para llegar a ver la ultima luz del día arrodillado a las puertas de la enorme arquitectura.
Los extraños ruidos resonaban en el crepúsculo por cada largo pasillo. Las puertas golpeaban contra cada esquina, el sitio donde Dios no es más que uno mismo en su mente.

Allí contemplo al creador, no de paz ni de gloria, de bien o de mal, de muerte o vida. El creador de la nada. Un loco que recorría el edificio como si buscase algo que encontrar entre cada ladrillo. Las luces del cielo lo atormentaban y las palabras que entraban en sus oídos sordos le desquiciaban dulcemente.

Sin palabra alguna, el caminante creía poder conocer lo que pasaba por la cabeza de aquel hombre que tenia ante sus ojos, solo entendiendo su expresión, sus movimientos:

“Hasta que punto puede llegar a la locura cuando se intenta atrapar el mar con las manos. Tapar con un solo dedo el Sol… Haz que se callen por favor. No aguanto una noche más escuchando la pesadilla del sin vivir. Malditas gargantas desalmadas, malditas palabras omnipresentes… ¡Déjame, largo! Tengo que encontrar, tengo que encontrar… Tengo que…”

Las lágrimas morían secas en sus sucias mejillas y la angustia era palpable en el viciado aire que respiraba. El caminante no podía creer como alguien podía deambular solo por aquel lugar en su estado mental.

¿Cómo pueden los ríos correr tan helados?

Cuando no queda más que cansancio, desdén, ni siquiera fuerzas para odiar que más da si el mundo es real.

El caminante se dirigió a hablar con tan curioso personaje:

- ¿Qué buscas, amigo?
- Mentir no es educado, maldito hipócrita. ¿Desde cuando soy yo tú amigo?
- Tienes razón, pero ¿qué buscas?
- Lo que todos, ¿no? Salud, dinero, amor… No es algo tan extraño. Oir voces solo es culpa de la mala suerte. Ver visiones del cansancio. Creer que son reales es tener un problema de verdad. ¿Tú que opinas?
- Creía haberte visto buscando algo en concreto. Quizás me equivoqué.
- Sí, sí, sí. Es algo muy común. Cuando vemos a alguien observado cada centímetro de su alrededor con aire inquieto inferimos que el pobrecito esta loco, que le vamos a hacer, otro renglón torcido de Dios más, ¿no es así?
- Veo que no le caigo muy bien…
- Ni tú ni el resto de la humanidad. No es nada personal, no os soporto. Si acaso alguna que otra vez por aquello de vida social, pero no tengo tiempo para malgastar en esa sociedad.
- Bueno, sus propios motivos tendrá.
- ¿Ahora me hablas de usted? Curioso como cambia el registro cuando ve que no estoy tan loco como creía, solo soy un viejo agrio, testarudo y maleducado. Quizás demasiado sincero para tu imbuida mentalidad social.
- Le noto bastante suspicaz y apenas si me deja dirigir la palabra…
- ¿Para qué? ¿Tiene algo más interesante que decir además de toda esa sarta de versos mal apareados intentando descifrar lo que circula por mi mente desquiciada cuando pecaste de arrogancia con el simple hecho de suponer que podía conocerme por parecer un enfermo mental?
- ¿Cómo sabe lo de…
- ¿Qué como le leo la mente? No es necesario. Su pinta me dice que lee bastante, es un hombre culto y cosmopolita, demasiado quizás. Eso le hace pensar que los que vivimos lejos de las grandes ciudades somos estupidos, simplones y quizás algo embusteros. No tengo poderes. Si acaso ojos y cerebro.
- Impresionante…
- ¿El qué? ¿Que sabiendo unir más de dos palabras no lleve la camisa limpia? Lo interesante es lo que tú puedes andar haciendo por aquí. ¿No estamos demasiado lejos de casa para ti?
- Solo paseaba por ningún lugar en concreto y llegue hasta este edificio por casualidad.
- Casualidad ¿eh?… Bueno, lamento matar tu curiosidad pero aquí no vas a encontrar más que ladrillos bien colocados.
- Ya veo, pondré marcha de vuelta a casa entonces.
- Sí, será mucho mejor para todos.
- Bueno, hasta otra, entonces.
- Espero que no.

Corolario:

Existen locos y enfermos mentales. La diferencia entre unos y otros es que para unos la realidad es una tortura constante. Para otros la realidad es un indefinido.

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