Train of Thought

December 23, 2007

Reset

Sentir miedo es fácil. Dejarse caer desde la cornisa de un 8º cuando no encontramos el botón de reset en nuestra vida puede resultar eficaz pero nada productivo… Maldita sea la hora en la que se me ocurrió pensar que el aire frenaría mi caída y me levantaría volando por encima de los fríos y grises edificios- pensaba mientras caía a una velocidad temible y el suelo se acercaba a su cara más y más. Era curioso, mientras menos le quedaba, más lento sucedía todo. Y, aunque sabia que en realidad ya estaba ahí abajo tirado, su cerebro aun procesaba la información de la caída y no del golpe de gracia.

Se veía solo en una gran habitación. Las paredes se caían, eran de papel. El techo solo una ilusión. De pronto se encontraba en la misma ciudad pero todo tenía un aire macabro. Sórdido. Todo estaba destruido, los escombros acumulados, y un olor a pútrido rezumaba de cualquier rincón, pero aun así le pareció más alegre que su recuerdo de la antigua ciudad, irónico… Un desfile de cadáveres se acercaba cada vez más. Totalmente animados. Es lógico, ¿qué puede haber peor que la muerte? ¿Qué tranquilidad deben sentir sabiendo que ya paso lo peor? (delirios de alguien sentenciado a su final). Ni un cielo ni un infierno, la misma pocilga de siempre pero sin dolor… ¿Magnífico? Estupido más bien, no me quedaría ahí para la eternidad ni muerto.

La cosa parece ponerse interesante cuando empieza a sentir calor. Uno de los fiambres le ha tendido la mano con gesto amable. “Al menos aquí la gente se toma interés… Como se nota que tienen tiempo para regalar.” Piensa mientras sonríe de forma un tanto forzada.

El cielo era una nube marrón oscura y todo estaba iluminado por unos terribles tonos sepia que le daban aspecto de foto antigua, tétricamente real.

Ahora está delante de un pasillo, oscuro, frío, húmedo… A su fondo escucha voces, gente que le ve pero que el no puede ver.

Se ve, se ve a si mismo andando hacia el final, pero el no quiere ir. No sabe porque va, pero ya esta allí. Un instante de frió, dolor, agonizante y profundo dolor. Un libro que se cierra, el sueño que se invierte, las escenas que se rebobinan. FIN

- Te dije que ese no era el camino.
- Lo sé. ¿En que estaría pensando para saltar desde ahí? Bueno que más da… ¿Un cigarro?
- Si.

2 Comments »

The URI to TrackBack this entry is: http://arlequin.blogsome.com/2007/12/23/reset/trackback/

  1. Los cobardes son los que acaban con su vida,
    que se tapan los ojos
    y no quieren seguir.
    Siempre hay un camino, ¿no es cierto?

    ^^ no queda otra que ser el más fuerte

    Un besito!!

    Comment by Blan — January 4, 2008 @ 2:59 pm

  2. No se si los más corbades. Tener agallas para tomar esa decisión no hace honor a su cobardia. Si es cierto que siempre hay VARIOS caminos, y podemos estar lo suficientemente ciegos para solo ver uno de ellos. Por un motivo o por otro, su cobardia no reside en querer acabar todo de sea manera, si no en temer el resto de soluciones.

    Comment by Administrator — January 4, 2008 @ 3:17 pm

RSS feed for comments on this post.

Leave a comment

Line and paragraph breaks automatic, e-mail address never displayed, HTML allowed: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>



Anti-spam measure: please retype the above text into the box provided.






















Get free blog up and running in minutes with Blogsome
Theme designed by Minz Meyer