Tras la guerra
Ríos surcando la piel desembocando sobre la estupidez del fracaso. Son momentos como estos cuando la madurez se convierte en esa gran enemiga que te traicionó…
Corrían los recuerdos sobre hielo mojados en un amargo fuego y envueltos por vidrio adorando al olvido y deseando un final. La piel se erizaba y el frió sudor recorría cada extremidad. Le comía el deseo de hacer arder el mundo entero para sentir calor por las calles al caminar entre las llamas que surgían de su propio cuerpo. Se tambaleaba para encontrar una razón feliz que le hiciera volver a la cama. Y la encontró, y la deseo, y la amo, y cuando creyó estar seguro de la verdad, el frió le abofeteo la cara para despertarlo de la realidad y volver a ese maldito sueño.
¿Podrás volver a ayudarme a ponerme en pie después de esta guerra?
Y si intentas volar, yo estaré abajo esperando para que no te caigas.

Madurez…es alcanzable? Para mi no es una meta, se asemeja mas a un camino.
Es un camino eterno de aprendizaje del que nunca llegamos al final, y nuestra madurez nos
la juega, y caemos en el camino, pero siempre mirando hacia delante y con algo mas
aprendido y guardado en nuestra memoria. Y la felicidad tampoco es una meta, ni un camino
, es algo asi como una moneda que pasa de bolsillo en bolsillo, que todos tenemos un tiempo
y despues se va…y la bofetada de la realidad es dura, pero esa moneda volvera…
siempre lo hace.
Comment by Kingvaj — October 19, 2007 @ 8:04 pm
No lo sé, pero puedo intentarlo…
Comment by Sirke — October 20, 2007 @ 10:58 am
Cuando el deseo forma parte ya de nuestros sueños, las llamas están cerca. Avanza mi precioso Arlequín, seguro que los vuelos pueden ser rasos, de manera que poner los pies en tierra sea una caricia del viento…. Besos maduros de una niña, de una pequeña aprendiz
Comment by Circe — October 20, 2007 @ 6:16 pm