Sobre mi reflexión
Sentado ante una página en blanco. Mi mirada buscaba con nerviosismo algo que encontrar en ella. Mentalmente repasaba cada uno de los segundos de mi vida, de mi oscuro pasado, de mi propia oscuridad. Ese demonio que todos llevamos dentro conversa conmigo como si del mejor de mis amigos se tratase.
¿Sabes cual es la mayor diferencia entre tú y yo? - Le susurro al oído con una voz casi inquietante.
… - ella no sabia que contestar, se limitaba a mirar el suelo con los ojos muy abierto, como si un gran misterio se desvelara en aquellas baldosas de color blanco manchado.
Todos tenemos un demonio. Todos tenemos un mal que nos come poco a poco. Tú solo sabes que esta ahí. Yo hablo con él… O más bien al revés, él conversa conmigo.
¿Y que te dice?
Nada que alguien con dos dedos de luces y algo de escrúpulos quisiera oír –miró hacia el techo, suspiró- Horrores.
…
Yo no estoy loco, sé lo que es real y lo que no. Sólo digo que cuando no hable mucho con el resto del mundo es porque una charla interesante estoy teniendo interiormente.
AUTOCONTROL
“Se donde estoy y he encontrado el foco del problema, el que me estrangulaba lentamente. He canalizado todo el dolor, todo el rencor, todo el odio… Puedo ser como quiero ser. Aunque frió, desprendo calor. La raiz de todo el mal siempre ha estado conmigo, durante toda mi vida. Ahora estoy preparado para ser lo que puedo ser.”
Y ahora, ahí, a la luz de una vela se deleita con acordes, con sus píldoras. Con esas notas recorriendo los intricados tiempos del conjunto de jazz, clásica o cualquier banda de progresivo. Lo mismo le daba fascinarse con las notas salidas del saxo de John Coltrane que soñar despierto con las hipnotizantes armonías de Mozart o vibrar con los intrincados compases de alguno de sus grupos de rock o metal progresivo o los solo de algún Petrucci o quizas algún Vai.
“¿Por qué siempre lo complejo? ¿Qué extraña fascinación innata despertaría en mi desde siempre lo complejo sobre lo sencillo?”
Muchas veces piensa que las cosas no pueden ser tan cuadriculadas como un simple 4/4. Lo natural en sí, lo bello en sí no sabe de compases cuadrados o enrevesadas formulas físicas. Pero aún así él pensaba que la gente lo veía todo bastante sencillo o demasiado complejo. Lo natural no es sencillo ni complicado, simplemente es. La percepción de que es lo complejo o lo sencillo es tan relativa como lo que esta bien o mal.
“No es que me guste lo complejo, es que las cosas que a los demás le resultan complejas a mi me parecen fluidas, naturales.”
Seguramente pensaba esto por esa idea que mantenía que cada vez la gente quiere las cosas más rápidas, más fáciles. Y eso a él le parecía forzar la propia naturalidad y belleza de las mismas.
“La música tiene que fluir por tus venas y llenar hasta el ultimo de tus poros, no abastecer el oído de los demás.”
A veces podía parecer algo egoísta y egocéntrico, él lo sabia perfectamente, pero no le importaba.
La música lo calmaba (amansa a las fieras) desde siempre… O al menos desde que tenia uso de razón. Y él adoraba eso. Era la mayor parte de su vida. Gracias a ella lograba su propio control.
DESAFIO
“Sabes que soy lo suficientemente orgulloso como para llamarme arrogante y lo suficientemente codicioso para apodarme ladrón, que puedo enfadarme lo suficiente como para herir a alguien o a veces cruel como para no sentir remordimientos. Ya te lo dije, te lo advertí. Lo suficientemente egoísta para hacerte esperar o lo envidioso para sentir celos.
Pero me atacó a mi mismo para evitar matar aquello que amo de verdad. No siempre ganó o incluso la pereza me impide empezar a luchar. Pero es todo un desafío destruir todo aquello que he sido. Pero abriré una pequeña brecha para que tu pequeño cuerpecito pueda entrar.
Siento un rápido latir en mí pecho. Aterrorizado, espantado, horrorizado de las imágenes que veo en mi cabeza. ¿Alguna vez te sentiste así?
Nervioso, creo que todo me amenaza. Siento un repentino pánico a morir en un instante (no a la muerte, si no a que termine así). ¿Por qué siento esa tensión? No se de donde procede. Pierdo toda fe en la redención en la que nunca creí (todo pierde el sentido). ¿Debería pelear o volar lejos? Angustia, histeria, una falsa sensación de alarma. Atrapado en mi fobia, en mi ansiedad. Corro, intento ocultarme sorprendido por este complejo delirio.
Siento que no estoy solo aunque no hay nadie a mí alrededor. Se corta mi respiración.
Cierro los ojos. Siento mi propio corazón….” ESTOY VIVO…
¿TODAVÍA?
