Train of Thought

June 26, 2007

Prisión de cristal

Arlequin:

“Pero sólo soy humano. Y fallé…

No recordé durante un momento como soy, mis principios, mi propio ser. Será porque con ella me es imposible guardarme del todo en mi caparazón. Como siempre había hecho y tan acostumbrado estaba. Será porque necesito tanto abrirme a su mirada que a veces cuando ella esta en mi cabeza se me olvida que lo mejor para todos es que sea como siempre he sido.

Ahora no quiero pensar en eso y quiero disculparme por mi arrebato de rabia, no soy tan maduro como me veía… Pero de estas cosas se aprende.”

“Crawling to my glass prison
A place where no one knows
My secret lonely world begins

So much safer here
A place where I can go
To forget about my daily sins

Life here in my glass prison
A place I once called home
Fall in nocturnal bliss again

Chasing a long lost friend
I no longer can control
Just waiting for this hopelessness to end”

- The Glass Prision- Mike Portnoy.

No temas por mí, ahora estoy mejor que nunca. Poco a poco, cada día pienso en algo más que sin ti no seria capaz. Necesito estar junto a ti. ¿Por qué tener miedo?

June 25, 2007

La eterna noche oscura

Nadie teme hablar del terrible peligro que se esconde en ojo de la noche.
Él se alza sobre el oscuro caos. Todo es siniestro.
Alza la vista, le enferma la mirada de un monstruo a lo lejos.

No existe el miedo, la alegría, la amargura… Si acaso el dolor para alguien que es de piedra sobre carne. Para la sangre que fluye tranquila ante la mismísima cara del odio.
Aprendió hace mucho que la impaciencia solo lleva a más desastres y no hay motivo para más destrucción. No comprenden que aunque su rostro de marfil jamás se vuelva a tallar con otra mueca, en su fuero interno se libra una batalla constante. Su voluntad, su confianza en si mismo son demasiado fuertes para caer ante un demonio tan patético como la envidia, los celos, la presión. Es el fuego puro, el calor.

Comprende, espera, observa. Sabe, pero no alardea. Tranquilidad. Hace falta más que la arrogancia de una listillo para hundir su muro impenetrable. Templanza.

Sabe con toda seguridad que no hace falta un enorme poder mas que el que la seguridad en uno mismo puede otorgar: Lo que esta bien, lo que esta mal, como actuar, como proteger lo más querido. Sabe que las mentiras saben dulces con la justa proporción de lágrimas. Que el rencor es la única motivación de las personas que no son capaces de asumir su orgullo y lo vuelcan contra lo que más quieren. Que la vanidad es eficaz en pequeñas dosis pero en grandes cantidades te convierte en un ser estupido.

Todo tiene su causa y él es la suya propia. Decidido pero prudente. Atrevido pero paciente. Sabe que el momento llegará. No hay que forzar al propio tiempo.

Pero no es el ser perfecto, solo es como le han enseñado a ser lo elementos, el tiempo, el mundo cruel. Es consciente de que soporta cargas que hundirían a cualquiera en miles de pozos distintos (odio, depresión, desesperación…), es consciente de lo que supone soportar esa carga sobre sus hombros y sabe que en algún momento necesitara rebajar esa presión y el mal acumulado puede ser cruel al liberarse. Pero él sabe como mantener el equilibrio. Él se mira en el espejo, lo ve, sabe quien es, hasta donde puede llegar, donde se le paran los pies. Sabe que esto es bueno, puede mirar por encima del hombro a los que no se conocen más allá de su propia vanidad.

Pero es humano, nada más. Puede fracasar.

June 11, 2007

Mi historia favorita

Mi cuento de hadas se terminó. Comienzo a leer una historia mucho más atractiva. Más sugerente. Siempre preferí la seducción, la picaresca incluso la sangre bañando los labios que las mamarrachadas de rostros bonitos y finales felices de personajes que no ven más allá de sus narices rojas de la embriaguez de “buenos sentimientos” de sus propios cerebros derretidos por el apabullante calor de ese hermoso Sol de verano junto a un enorme castillo. Ese príncipe, esa princesa… ¡Puaj!

Siempre fui más realista que todo eso.

No es una odisea, no hay héroes, ni largos viajes, ni siquiera villanos que derrotar pues si tuviera que contar todos esos que podríamos clasificar de “malos de la película” jamás acabaría de exterminarlos. No es tampoco ningún relato de ciencia-ficción, pues el único misterio increíble es como esto llego a pasar.

Mi historia comenzó un sábado como otro cualquiera en una noche como otra cualquiera. En la misma calle de siempre. Pero algo lo cambio todo.
Lo imposible pareció alcanzable y por un minuto, dos tortugas salieron de su concha para mostrar que, aunque el mundo es cruel, existe un pequeño rinconcito del mundo donde sentirse bien.
Ahora leo esta historia y me gusta aún más. Es muy YO, es como leerme en un espejo a mí mismo. Y me gusta, ¿sabes? Me gusta.






















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