Train of Thought

May 28, 2007

Noches y sueños

Despertaba de un profundo sueño que apenas si había durado treinta minutos cuando la noche atravesó la ventana y cayó sobre mí… Sobre los dos.

Todo estaba oscuro y el ambiente estaba algo frió fuera del edredón que suavemente cubría nuestros cuerpos.
Todo era tan extrañamente dulce…

Jamás habría pensado que pudiese ser feliz de una manera tan simple… Sin obedecer a los sentimientos de nadie mas que los de uno mismo. Mire a mi alrededor y allí estaba ella, tumbada junto a mi. Dormida. Su dulce rostro sonriente me hizo sentir tal paz que por un momento todo era perfecto y nada más importaba que contemplar aquello como si fuera lo único en el mundo que mereciera la pena mirar.

“Esta tan mona, tan dulce… Me la comería literalmente si no fuera canibalismo y entonces ya no pudiera volverla a ver.”

Mientras sentía su respiración pausada, mientras la veía dormir, pensé en que no tenia sentido seguir encerrándome en ese cascaron solitario por lo que otros habían criticado.
Me acerqué. Sentí su olor, esa fragancia que no puedo dejar de recordar a cada segundo desde aquella noche.

La bese en una mejilla. Ella siguió durmiendo.

“Me encanta su apariencia de niña chiquita. Es de lo más adorable.”

Y parecía mentira que hacia poco más que días que me aterraba la idea de volver a sentir algo así por alguien… De volver a perder al querer darlo todo. Todo se había vuelto demasiado complicado para mi tiempo a tras y ya no confiaba en que existiese tal simpleza.

Con una sonrisa en los labios me tumbe y cerré los ojos. La abrazo.
Todo esta bien, todo va bien.

“Quédate aquí… No soy lo mejor que puedas encontrar, quizás… Pero si me abro puedo dar todo lo que me propongo.”






















Get free blog up and running in minutes with Blogsome
Theme designed by Minz Meyer