Calma (LtL cap.7)
Miraba al techo como si hubiera algo interesante ahí arriba. Tumbado sobre su cama y mirando en su mundo interior aquello que le inquietaba por momentos. Siempre hay algo que pensar, algo sobre lo que reflexionar, algo que echar de menos o simplemente valorar lo que uno tiene.
- Cada persona es como un inmenso mundo.- se decía a si mismo.- ¿O debería decir un universo? Quizás todo lo que siempre he pensado era cierto pero tenga que matizar. Adoro aquello que necesita de control, aquello que necesita de comprensión, de razón. Motivos, causas, hacerlo simplemente por placer.
Él mismo se veía así en un espejo cada vez que cerraba los ojos. Su propias teorías se volvían contra él. Pero eso ya era de esperar. No puedes conocer algo sin que afecte a tu forma de ver lo que te rodea.
- Tantas formas de ver el mundo, tantas formas de “verdad“. Porque no todo lo que no es verdad es mentira por defecto. La verdad es algo muy relativo y mentir es una herramienta, puede hacer daño o ayudar. Pero que algo no sea verdad solo indica que no es cierto, no que sea mentira a la fuerza. Mentir intencionadamente puede ser algo horrible si uno lo desea.
Cerró los ojos, suspiró y por un momento visualizo esa hermosa Luna otra vez en su cabeza.
- Porque no todo es tan complicado como parece. Por naturaleza, la vida necesita su tiempo. La paciencia de la Tierra ha conseguido que lleguemos hasta aquí. Como seres naturales podemos ser igual que lo natural, pacientes. Mi vida siempre ha sido una constante espera y siempre he aprendido algo valioso de esperar. Existe también el placer, la felicidad, a largo plazo. No todo tiene que ser en un instante, pues un instante es solo eso. Cierto que es que un instante puede significar una vida, pero realmente tenemos una vida para ser felices.
“El tiempo es nuestro gran enemigo o nuestro aliado, depende de la orilla del rió a la que queramos llegar. Por eso al final todo es simplemente verlo bajo la luz que nos conviene ver. La que da a nuestros ojos la visión de un mundo mejor. De nuestro propio mundo interior sobre la realidad. Yo se que comprendes lo que te quiero decir. Y se que lo intentaras. Se que aprendes a vivir poco a poco y que de cada visión aprehendes una esencia más.
Y todo en la vida, todo es saber esperar. Y tenemos una vida para aprenderlo o para ponerlo en práctica día a día.
Espero impaciente a que todo lo que deseas se haga realidad.”

