Oasis (LtL cap.5)
“Habían pasado 2 meses desde aquella vez que ella apareció en su jardín y desde entonces habían quedado alguna que otra tarde para charlar, dar un paseo o tomar un café como bueno amigos que se estaban haciendo. Él disfrutaba de su compañía cada vez más a la par que a veces le volvía a la cabeza la imagen de ese deseo persistente de declararle la guerra del amor a base de besos, pero sólo quedaba en soñar despierto. A decir verdad, cuando estaba con ella paseando o charlando se le olvidaba aquella idea casi por completo debió a el trance emocional en el que tan gustosamente se encontraba a su lado; se contentaba solo con verla sonreír y hablarle siempre mirándole a los ojos fijamente, pues él no era una persona tímida, mas bien paciente y consecuente. “Siempre es mejor esperar a el momento adecuado” se repetía constantemente.
Una noche, después de llegar a casa tras una tarde tomando te con su querida amiga, se sintió con la inspiración suficiente para escribir. Como siempre puso la música y se preparó para expresarlo todo de la manera más natural, pero a la vez hermosa, posible.
“Y allí me encontraba yo, absorto en mis pensamientos, cuando apareció ella. Vestida como una musa griega, con aquella túnica blanca vaporosa que casi deja ver el rosado de su piel a través y un violín en la mano, uno de esos famosos stradivarius. Nos encontrábamos en un oasis, en la belleza sobre la soledad del eterno desierto del mundo. Pronto cayó la noche y las estrellas salpicaron el cielo que nos cubría y ella como siempre, sonriente, empezó a tocar el violín. Una melodía tan melancólica y suave, sentimientos, a través del aire, llegaron a mí y de ellos me empapé. Abrió los ojos, los cuales había cerrado al comenzar a tocar, y lanzó el violín hacia el cielo y nació una canción desde las estrellas que lo bañó todo con una seducción embriagadora. Ella me miró complacida y se acerco hacia mí. Me dijo que la siguiera y me cogió la mano. Yo la seguí. Y al borde del pequeño mar me quede, inmóvil, alucinado, al observar como ponía sus delicados pies de diosa sobre el agua y comenzaba a andar sobre ella. Se situó en el centro de la masa de agua y comenzó a danzar sobre ella al compás de la música que misteriosamente lo llenaba todo. No daba crédito a tal esplendor, mis ojos veía la música de emanaba de su cuerpo, con cada movimiento. Mis oídos escuchaban sus ojos, esos increíbles ojos, susurrarme tanta pasión que mi mente se desbordó y creí flotar por un momento, estaba andando sobre el agua hacia ella. Era un escalón imposible de subir, el peldaño más alto y yo creía que no estaba hecho para mí. Pero podría intentarlo, ella no dejaría que me ahogara. Y yo no dejaría que el silencio se apoderara de mí, necesitaba decirlo. Las palabras me quemaban en la garganta más mientras mas cerca estaba de ella, la música se volvía más y más emotiva con cada paso y al final la alcance, en una explosión de emociones y sentimientos que colorearon el azul oscuro de la noche con una luz imperial. Los dos brillamos por un momento y yo dije: Te amo, estoy enamorado de ti. Mis palabras salieron como ascuas por mi boca, cada una de ellas arrojo fuera de mi trozos de mi propio ser que se transformaron en sentimientos. Ella sonrió. Un Beso. Dos cuerpos. Dos corazones. Un alma. Un sentimiento: Felicidad.”
Soltó la pluma y se quedó mirando por la ventana. – Algún día, -pensó- algún día…”

jop wixo,que bonito las cosas que escribes!!te digo que escribas un libro,pero na,ni caso…comentar estas cosas que escribes no tienen sentido,porque como lo que escribes es lo q piensas,poco hay que hablar de ello,pero si hay que decir que alguien que siente cosas tan bonitas ha de ser una persona increible,y asi es.eres de esos amigos a los que se les necesita,de esos que sabes que siempre van a estar ahí,sea la hora que sea y en cualquier momento y lugar,de esos a los que,cuando les cuentas tus problemas,te escuchan atentamente,sin interrumpir,y cuando dan su opinion sobre tus inquietudes,hacen que de forma casi magica,esos problemas que tanto mal te hacian,sean de repente menos malos,y vuelves a sonreir.
eres como el hermano mayor que protege a su hermana pekeña!no se que mas decirte!!que gracias por estar ahí y cuidarme cuando lo necesito!!
Comment by your sister — December 22, 2006 @ 11:17 pm