Train of Thought

December 30, 2006

Learning to Live: Cap. 6

Se sentaron los dos en los sillones de la terraza mientras contemplaban el ocaso caer poco a poco. Él y su amigo hablaban, como siempre, de temas que les preocupaban y los atormentaban. Sobre lo existencial fuera de lo trivial del mundo:

- Y es que a veces me siento como absorbido por la propia preocupación que me producen estos pensamientos -se quejaba su amigo.
- Es lógico. Pero no hay que dejarse llevar por la preocupación. La impotencia nos hace caer en un abismo de preocupación y malestar que al final acaba con nosotros.
- Pero ,¿y esa jaula de cristal en la que me siento encerrado? La gente muchas veces mira a través de ella como si de un animal salvaje me tratase.
- Por que el mundo es como un gran escaparate en el que nos exponemos. Pero existe gente que se atreve a abrir esa jaula y entrar. Gente que merece la pena.
- Lo se. Siempre hay gente así. Necesitamos relacionarnos, es lo que nos hace humanos. Pero el problema de todo es cuando entran en juego los sentimientos en toda relación, sea la que sea. Nuestro espíritu crítico y nuestros sentimientos, en resumen: nuestra forma de ser. Es evidente que uno no puede cambiar su forma de ser por alguien, o al menos no debe. Pero, ¿se puede ser bueno con la gente que no lo es con los demás? Es obvio que en este caso entra en conflicto la propia bondad de una persona. En mi opinión, no se puede ser ni totalmente bondadoso ni totalmente desconfiado: un cierto término medio.
- Pero sabrás, que igual que no es oro todo lo que reluce, tampoco todo esta podrido. Hay que buscar esa hermosa flor en este enorme jardín salvaje en que vivimos. Existen esas flores, están ahí. Pero hay que buscarlas.
- Y comprendo también, o supongo al menos, que una vez que las encuentras es mejor quedarse a su alrededor.
- Supones bien. Es verdad que la gente pocas veces hacen las cosas sin interés propio. Pero todo esto es muy relativo. Ayudar a alguien siempre tiene el interés de conseguir algo, pero hay una gran diferencia entre el bien desinteresado y el bien propio. Con el bien desinteresado me refiero a que el objetivo es simplemente el bien de esta persona a la que se ayuda. Esto a veces requiere sacrificios y la gente huye de este tipo de cosas. Por eso es de admirar aquellos que dan la cara y lo hacen simplemente por amor. Por el tipo de amor que sea, de afecto a esa persona. El cariño, el calor humano es necesario para vivir entre tanto témpano de hielo emocional.
- Totalmente de acuerdo contigo. Me atrevería a decir que siempre hablamos del mismo tema, quizás porque es el propio de la edad. Pero es curioso todo esto.
- Lo vivimos día a día, por eso nos preocupa. Igual que me preocupo por aquellas personas a las que amo. Todos tenemos problemas y nos tenemos que apoyar mutuamente. No estamos solos en el mundo nunca pero no podemos dejar que alguien querido caiga. El apoyar, el ayudar, el tratar de ser mejor persona con aquellos que me rodean y a los que tengo afecto me hace sentir bien. Me hace sentirme yo y me ayuda a superar mis propias penas. No seria lógico que si trato de dar mi apoyo, yo no fuera capaz de mantenerme en pie aguantando todo lo que me pueda pasar, no podría ayudar a nadie si antes no pudiera ayudarme a mi mismo. Y eso es lo que nos causa la impotencia, creer que ni nosotros mismo podemos hacer por ayudarnos. Se que no puedo hacer más de lo dan de si mis propios limites. Pero mientras pueda, haré todo lo posible por ser yo.

December 25, 2006

Borroso (LtL cap.5)

Era una noche fría, el aire que entraba por la ventana casi le cortaba la piel al rozarle. Cerró la habitación y encendió el equipo de música. Cantaba alegremente la canción que sonaba hasta que, casi por descuido, escuchó lo que de verdad decía la letra en inglés. Cogió un bolígrafo y empezó a escribirla en un papel mientras la escuchaba. Cuando acabó, pensó que era una buena letra y que les podría gustar a ciertas personas. Pensó que era más real de lo que parecía, que esa letra podía hablar de muchas cosas que el mismo sentía:

“ Everything’s so blurry
and everyone’s so fake
and everybody’s empty
and everything is so messed up
pre-occupied without you
I cannot live at all
My whole world surrounds you
I stumble then I crawl

You could be my someone
you could be my scene
you know that I’ll protect you
from all of the obscene
I wonder what you’re doing
imagine where you are
there’s oceans in between us
but that’s not very far

Everyone is changing
there’s no one left that’s real
to make up your own ending
and let me know just how you feel
cause I am lost without you
I cannot live at all
my whole world surrounds you
I stumble then I crawl

You could be my someone
you could be my scene
you know that I will save you
from all of the unclean
I wonder what you’re doing
I wonder where you are
There’s oceans in between us
but that’s not very far

Nobody told me what you thought
nobody told me what to say
everyone showed you where to turn
told you when to runaway
nobody told you where to hide
nobody told you what to say
everyone showed you where to turn
showed you when to runaway”

December 17, 2006

Oasis (LtL cap.5)

“Habían pasado 2 meses desde aquella vez que ella apareció en su jardín y desde entonces habían quedado alguna que otra tarde para charlar, dar un paseo o tomar un café como bueno amigos que se estaban haciendo. Él disfrutaba de su compañía cada vez más a la par que a veces le volvía a la cabeza la imagen de ese deseo persistente de declararle la guerra del amor a base de besos, pero sólo quedaba en soñar despierto. A decir verdad, cuando estaba con ella paseando o charlando se le olvidaba aquella idea casi por completo debió a el trance emocional en el que tan gustosamente se encontraba a su lado; se contentaba solo con verla sonreír y hablarle siempre mirándole a los ojos fijamente, pues él no era una persona tímida, mas bien paciente y consecuente. “Siempre es mejor esperar a el momento adecuado” se repetía constantemente.
Una noche, después de llegar a casa tras una tarde tomando te con su querida amiga, se sintió con la inspiración suficiente para escribir. Como siempre puso la música y se preparó para expresarlo todo de la manera más natural, pero a la vez hermosa, posible.

“Y allí me encontraba yo, absorto en mis pensamientos, cuando apareció ella. Vestida como una musa griega, con aquella túnica blanca vaporosa que casi deja ver el rosado de su piel a través y un violín en la mano, uno de esos famosos stradivarius. Nos encontrábamos en un oasis, en la belleza sobre la soledad del eterno desierto del mundo. Pronto cayó la noche y las estrellas salpicaron el cielo que nos cubría y ella como siempre, sonriente, empezó a tocar el violín. Una melodía tan melancólica y suave, sentimientos, a través del aire, llegaron a mí y de ellos me empapé. Abrió los ojos, los cuales había cerrado al comenzar a tocar, y lanzó el violín hacia el cielo y nació una canción desde las estrellas que lo bañó todo con una seducción embriagadora. Ella me miró complacida y se acerco hacia mí. Me dijo que la siguiera y me cogió la mano. Yo la seguí. Y al borde del pequeño mar me quede, inmóvil, alucinado, al observar como ponía sus delicados pies de diosa sobre el agua y comenzaba a andar sobre ella. Se situó en el centro de la masa de agua y comenzó a danzar sobre ella al compás de la música que misteriosamente lo llenaba todo. No daba crédito a tal esplendor, mis ojos veía la música de emanaba de su cuerpo, con cada movimiento. Mis oídos escuchaban sus ojos, esos increíbles ojos, susurrarme tanta pasión que mi mente se desbordó y creí flotar por un momento, estaba andando sobre el agua hacia ella. Era un escalón imposible de subir, el peldaño más alto y yo creía que no estaba hecho para mí. Pero podría intentarlo, ella no dejaría que me ahogara. Y yo no dejaría que el silencio se apoderara de mí, necesitaba decirlo. Las palabras me quemaban en la garganta más mientras mas cerca estaba de ella, la música se volvía más y más emotiva con cada paso y al final la alcance, en una explosión de emociones y sentimientos que colorearon el azul oscuro de la noche con una luz imperial. Los dos brillamos por un momento y yo dije: Te amo, estoy enamorado de ti. Mis palabras salieron como ascuas por mi boca, cada una de ellas arrojo fuera de mi trozos de mi propio ser que se transformaron en sentimientos. Ella sonrió. Un Beso. Dos cuerpos. Dos corazones. Un alma. Un sentimiento: Felicidad.”

Soltó la pluma y se quedó mirando por la ventana. – Algún día, -pensó- algún día…”

December 16, 2006

Learning to Live: Cap. 5

Filed under: Todos

“- Pues sinceramente, creo que esto no tiene razón alguna de ser, querido amigo.
- Bueno ciertamente, en la sociedad que vivimos existen tantos problemas por situaciones tan absurdas que hasta lo más trivial crea los conflictos más extensos.
- Pero,¿crees que es razonable el pensar solo sobre el bien de uno mismo?
Es decir, esa gran hipocresía que rodea a nuestro mundo y que nos asfixia constantemente, y de la que por supuesto yo mismo no m excluyo porque seria hipócrita por mi parte, válgame la redundancia. En fin, creo que la mierda nos llega de tal manera hasta el cuello que no hay sitio para el optimismo, se ahoga entre la miseria y el dinero negro. La poca cordura que quedaba se seca como una flor en el desierto y para que hablar del sentimiento de compasión y amor.
- Si miras todo de esa manera esta claro que jamás existirá el optimismo. Pero no se puede intentar salvar el mundo cuando solo eres una persona. El mundo no lo puede sostener una persona sobre sus hombros. Hay que matizar, amigo mío, piensa en tu propio mundo. Donde me vengo a referir es a tu propio entorno e intenta mantenerlo en pie pues incluso esto ya se convierte en una tarea complicada a veces. Que existe una hipocresía y un fanatismo anti-civilizado es cierto, pero no te metas en una sociedad que te queda grande y no es de tu agrado, crea la tuya propia. Hasta cierto punto se puede ser tolerante de la sociedad, con el resto del mundo, pero todo tiene un límite; y en este caso es bastante retraído. No te hablo de un optimismo engañoso e irreal. Te hablo de juzgar situaciones de un tamaño más individualista, te hablo de preocuparte de tu vida y de los que en ella participan de una manera bondadosa. Quizás todo esto solo sean luces de fantasía, pero si intentas desviar tu mente desde lo general a lo individual veras que ciertamente se puede ser feliz con las metas de uno mismo. Si fijamos nuestras metas en el resto de la sociedad estamos perdidos.
- Si, la verdad es que comparto tus pensamientos en la gran mayoría. Pero discrepo en ciertos puntos. Pero ahora que lo pienso, tienen poca importancia como para llegar a hacer un debate de todo esto. Y creo también que estarás de acuerdo en mis pensamientos sobre los malos de la humanidad actual, ¿no es así?
- Exactamente, y como ya sabrás, la humanidad tiene un grave problema desde el principio de los tiempos. A diferencia de los demás animales, al homo se le entrego la capacidad de razonar, la capacidad de relacionar lo abstracto y lo material para categorizar el mundo que les rodea. El problema viene cuando de este sentimiento de organizar mediante la razón, deriva un conocimiento critico necesario para llevar a cabo tal labor. En mi opinión es un conocimiento que aun no sabemos utilizar correctamente y que nunca lograremos pues no tenemos leyes fundamentales no supuestas sobre como criticar una situación, idea o cosa. No conocemos lo supremo que explique como son las cosas, cuales buenas y malas… Por hablar en términos platónicos, no conocemos la Idea del Bien.
Sin embargo, este conocimiento critico es le que nos ha hecho evolucionar hasta la actualidad mediante el método científico –Intento, error, reintento, critica, evolución. Por desgracia existe un factor externo pero a la vez propiamente humano como es el egoísmo y el antropocentrismo existentes desde el mismo instante en que el primer homosapiens-sapiens piso la Tierra. Ese intento de creernos superior a la naturaleza por llegar a controlarla cuando solo somos simples observadores con el poder de utilizarla en nuestro favor. Pero no podemos cometer la estupidez de pensar que nosotros la controlamos, más bien ella nos dice como hacer las cosas, como son las cosas a nuestro alrededor. Ella nos controla a nosotros.
¿Has oído hablar del hipotálamo?
- Pues no, la verdad-respondió.
- Bien, se trata de una zona de la parte delantera del tronco encefálico, se encuentra bajo talamo, formando parte del diencéfalo. En esta zona del cerebro, también conocida por algunos como el alma animal de los hombres, se controlan los instintos más básicos de los animales: los sentimientos de sed, hambre, dolor, placer e incluso el impulso sexual. Seria una muestra de que, por muy razónales que seamos, no dejamos de ser animales, y como tales nuestra sociedad actúa a manera de jungla “civilizada”. Con civilizada me refiero a que no vivimos completamente desnudos en la jungla, no más. No existe ya un pensamiento propio de la vida, sobre lo existencial. Ahora solo importa hacer beneficios y el patriotismo, ese estupido sentimiento de que unos son mejores que otros por ser de aquí o de allí, cuando lo que nos distinguen son esos personajillos que se hacen llamar políticos. Y dejar el ejemplo de sociedad de un país entero en manos de un puñado de simples homos me parece estupido y contraproducente. Las generalizaciones son inadecuadas además de odiosas.
- Cierto, no te falta razón. Pero bueno, otro día continuaremos con nuestra charla. ¡Nos vemos!
- Adiós, adiós.

Y acompañó a su amigo hasta la puerta. Al salir este, dejó la mente en blanco y volvió a sus propios dilemas, más típicos de un chico de 17 años: el tema amoroso. No es tan raro en él, o al menos así lo cree él, su manera de pensar tan filosófica mezclada con ese romanticismo sobre la vida y esa afición a la imaginación. Pero no dejaba de ser un adolescente aun, y es bien sabido que es una época difícil; tantos descubrimientos de golpe. Abrir los ojos y ver un mundo tan repleto de cosas desconocidas y entre ellas el sentimiento por el que todo el mundo puede llegar sentir pasión, odio y a la vez esperanza: el amor.
Se pasaba las tardes pensando en aquella princesa de los bosques, tan hermosa como siempre. Y soñaba noche tras noche con aquel beso que tanto anhelaba como si ya lo hubiese probado aunque solo en su subconsciente. Un deseo flotando en un mar de dudas sobre el que hacer… Las preocupaciones propias de un joven enamorado.”

December 10, 2006

Soy

Filed under: Todos

“¿Qué pasa cuando sabes que sientes algo dentro de ti y no sabes como expresarlo? Que si sabes que no lo sacas pronto va a explotar en mil pedazos y a ti te llevara consigo. Una euforia, un sentimiento de pánico o simplemente tanta adrenalina acumulada que tus músculos no responden y te sientes impotente a la vez que enérgico. Con las ganas para subir de un salto a la luna pero sabes que eso no es posible así que buscas una meta menor y mas realista.
El odio en pequeñas dosis puedes ser sano también, porque nunca todo es de un solo color. La vida no es blanca, negra, rosa… La vida es como una gran paleta de colores ante un lienzo en blanco y a cada situación en ella la pintamos con el color que nos apetece. Porque si todo es igual, ¿qué gracia tiene?
Soy como un arlequín oculto en mi propio cascarón y aunque siempre me guarde lo peor de mi para mi mismo, esta ahí. Pero no m asusta, se que soy yo y que soy así. Hay maneras mejores de sentirse mejor que tomarla con el resto del mundo, con la gente que te aprecia.
Todos somos así pues no existe nadie perfecto, eso esta asumido. Lo importante es no dejarse llevar por el intento vano de intentar serlo. No cometas esa estupidez. No pretendas ser lo que no puedes ser, aprehende de lo que no eres pero no pretendas ser igual.
Ahora bien, que no seamos perfectos no implica que no tengamos todos alguna virtud, algo que nos haga destacar. Eso es lo que nos hace ser como somos, nuestras virtudes y defectos. Pero aun así existe algo común a todos nosotros y es que si nos lo proponemos podemos llegar a ser mejores en otros aspectos. APREHENDER es lo importante. Pensar, reflexionar… No caigas nunca en la trampa de que algo no tiene una solución pues piensa que siempre podría haber sido mucho peor.

Simplemente son pensamientos, pero me hacen ser como soy.”

December 9, 2006

Deseos (LtL cap.4)

“Se despertó y miró a su al rededor. Vio el pequeño cuarto iluminado por la luz del día como si todo aquello fuera nuevo para el. Todo había cobrado un nuevo sentido y se sentía tremendamente feliz por todo y por nada en concreto. Veía todo con el entusiasmo de un niño pequeño con su juguete nuevo.
Paso el día fascinado por todo lo que le rodeaba y observando delicadamente cada uno de los objetos con colores más llamativos. Mirando a todos lados y a ninguno en particular. Pues el había vuelto a nacer en el seno de la vida misma, simplemente era otro, ahora ella estaba en todas las cosas y es lo que las hacia singular. Su recuerdo a cada segundo que pasaba.
Llego la tarde y la paso medio dormido en una hamaca del jardín mientras escuchaba Jazz de fondo desde el estereo del salón contiguo. El calido Sol del verano irradiaba y él, bajo la sobra de uno de los árboles del jardincito, descansaba placidamente mientras pensaba en el reencuentro con su amada.
Andaba profundamente metido en sus sueños y pensamientos cuando de pronto notó que alguien le observaba. Abrió los ojos con el esfuerzo similar a que si fueran de plomo y observo detenidamente la puerta del jardín y vio unos ojos. ¡Aquellos ojos!
Inconfundibles e irrepetibles, de mirada tan profunda e inocente. ¡Era ella! Tal emoción recorrió su cuerpo que intento saltar de la hamaca con tal mala suerte que cayo de bruces al suelo.

- ¡Eh, chico! ¡Ten cuidado que te vas a hacer daño! –rió ella.
- ¡Bah! ¡No ha sido nada! Por cierto, ¡Hola! ¿Cómo es que estas aquí? ¿Cómo sabias donde vivo?
- Jeje, me lo dijo un pajarito – le guiñó ella.
- Ah, pues deberías presentármelo para que le de las gracias.- sonrió él.
- Jajajaja, ya veremos… ¿Te vienes a dar una vuelta? Es que estoy bastante aburrida y me gusto la conversación de ayer.
- ¡Por supuesto que sí! Y, ¿A dónde vamos?
- Pues a ningún sitio en concreto, en realidad donde tu quieras.
- ¡Vale! Ven, conozco un sitio precioso.

Y comenzaron a andar charlando de esto y aquello. De las pocas cosas de las que no habían hablado el día anterior, de los gustos, de sus inquietudes. Realmente se sentía como nadie en el mundo, no tenia miedo alguno, se sentía seguro, ella le hacia sentir seguro y afortunado.
Pensaba llevarla hasta una parte de la muralla que rodeaba la pequeña ciudad donde había un gran balcón desde donde se podía ver toda esta junto con las montañas que las rodeaban. Él pensaba que era un lugar mágico al anochecer, le encantaba admirar las lucecitas de toda la ciudad encendidas en la inmensidad que creaban el cielo negro junto a las montañas oscurecidas por la noche.

Llegaron allí y, debido a que ya era bastante entrada la tarde y el camino no era precisamente cortó, la noche estaba al caer.
Los dos se apoyaron en la barandilla del balcón y miraron el anaranjado cielo a lo lejos con los últimos rayos de sol agonizantes pero aun así eternamente bellos.

- Jo, estas en todo ¿eh, poeta?
- ¿Por qué lo dices?
- Porque veo que te gustan mucho los detalles Siempre te rodeas de sitios donde poder disfrutar de lo totalmente natural y que a la vez sea hermoso todo.
- Bueno, a cualquier persona le gustan estas cosas, ¿no crees?
- Yo no estaría tan segura. Es difícil encontrar gente como tú, tíos como tú.
- Bah, yo no me considero tan especial. Sólo uno más. Con sus gustos, pero uno más.
- ¿¡Qué dices?! Eres sensible y detallista, inteligente por lo que he podido hablando contigo y además considerado. Te gusta pensar sobre todo lo que te rodea pero buscarle ese romanticismo hasta a lo más mínimo.
- Bueno, creo que se puede ser un romántico de la vida, hay cosas que merecen la pena pensar y admirar.
- Me encanta tu forma de pensar, en serio.
- Y a mi la tuya –respondió el sonriente- eres sinceramente increíble, abierta y tan cariñosa.

La sangre comenzó a hervirle y se dio cuenta de la situación, se hacia de noche y estaban allí solos, ella estaba allí, tan natural como siempre, tan perfecta. Sus ojos mágicos brillaban como siempre y su pelo rojizo le acariciaba delicadamente los hombros y el cuello y sus labios relucían sobre su blanca piel. Le recordaba a una ninfa, tan hermosa, tan natural, tan pura. Las últimas palabras que había pronunciado aun seguían flotando en su oído como una dulce brisilla calida. Y sin saber como paso por su cabeza la imagen de un beso, besarla y besarla toda la eternidad. De sentir como se fundían los dos en uno y como todo cuanto el mundo poseía de bello se desvanecía para dar a luz el amor supremo de aquel beso. Como si no hubiera otra cosa en el universo que el sentir aquellos labios contra los suyos y sentir el latir de sus dos corazones al unísono y acelerándose.
Pero volvió a la realidad. Sólo estaba soñando despierto.

- Bueno, se hace de noche creo que deberíamos volver ya, ¿no te parece? – dijo precipitadamente.
- Si, la verdad. Bueno pues ¡en marcha!

Y comenzaron a bajar poco a poco volviendo a su charla habitual sobre cualquier tema que se les ocurriera mientras el se martirizaba de porque no lo había intentado, lo había tenido tan cerca…Pero ¿y si ella se negaba? Al fin y al cabo se conocían desde el día anterior, no era cuestión de precipitarse y de que ella pensara que sólo era un pervertido, pensó él.

- En fin, muchísimas gracias por acompañarme a casa. ¡Eres un sol! – dijo ella.
- Jeje, no hay de que mujer, encantado.
- Bueno pues ya nos veremos ¿no?
- Claro, claro. Daremos otro paseo. Ya sabes donde vivo así que ¡puedes buscarme cuando quieras!
- ¡Lo mismo te digo! Bueno muy buenas noches, poetilla. – y volvió a acercarse para besarle la mejilla como la ultima vez.
- Dulces sueños, princesa. – se atrevió a responder él con el labio temblando, como la ultima vez, por el roce de aquella piel, de aquella boca.
- ¡Oh! ¡Princesa! ¿Y tendré mi castillo y un príncipe azul?
- Por supuesto que si, siendo tú tendrás lo que desees.- le dijo el con dulzura.
- Eres un sol. –sonrió ella- Bueno, ¡chao!
- ¡Adiós!

Y volvió a su camino hacia a casa tras escuchar la puerta cerrarse.
Sabía entonces que es lo que iba a soñar. Sabía que iba a anhelar cada noche desde ese mismo momento. Conocer el sabor de aquellos labios. Pero aun así sabia que seguía sin haber nada que temer, estaba enamorado. Todo había sido tan rápido que ni supo como reaccionar. Cayó en la cuenta de que estaba enamorado, de que aquello era amor. Y solo había pasado dos tardes con ella. Pero estaba seguro de que aquello era lo que era y le hacia volar, correr, saltar, gritar y sentir que no tenia porque existir un fin. Gritó a pleno pulmón que se sentía bien.
- Soñare que tu estas ahí, junto a mi en la oscuridad, y dormiremos entre nubes abrazados para la eternidad – sonrió para él.”

December 6, 2006

Learning to live: cap. 4

“¿Y si corres hasta el horizonte llegas al final? No lo se. Y, la verdad, no se si quiero saberlo. Pero si por casualidad empezara ese camino no me detendría solo por la curiosidad que me habría movido a comenzar tal viaje. ¿Alguna vez has observado lo fácil que pueden llegar a ser las cosas cuando uno se deja llevar por la situación de manera natural? Fuera los nervios, solo son piedras en el camino.

Yo alabo, admiro y siento devoción por la gente que vive feliz, que no se deja abatir por la situación. Que sonríen pase lo que pase y piensan que siempre existe solución. A aquellos que siempre piensa que podría ser peor. A aquellos que con su optimismo ayudan a los ciegos por la tristeza a volver a ver el camino. Esos que cuando tropiezan piensan que levantarse es lo verdaderamente importante en el largo viaje.
Por que su luz despiertan esperanzas y risas, la mejor terapia para poder llevar la locura de mundo en el que vivimos. No proyecta otra realidad si no que la colorean de otra manera.

Sabes que lo hago y que lo haré, pues es en lo que creo.

- Pero la vida es tan tremendamente problemática.
- ¿Ves el cielo? Esta precioso en esta en esta época, ¿verdad? Con todas esas estrellas brillando y esa Luna tan tremendamente radiante.
- ¡¡¡Pero escúchame!!! Es importante lo que te estoy diciendo.
- El problema es cuando vienen esas malditas nubes que lo tapan todo, son molestas, ¿verdad?
- ¡Ah! Ya estas con tus charlas filosóficas…
- Pero seguramente sabes que aunque las nubes lo tapen las estrellas y la Luna siguen ahí. Eso es lo importante. Esas personas que, conscientes o inconscientes, tienen claro que estas siguen ahí arriba aunque las oculte algo y que tarde o temprano se irán y volverán a verse claramente, estas personas son felices.
- Pero eso es complicado de pensar.
- Nadie ha dicho que las cosas se dieran en bandeja de plata, si no, ¿qué gracia tiene vivir? Si todo fuera sencillo no tendríamos en cuenta el valor de las cosas buenas frente a las malas, no tendríamos criterio por que o habría nada que criticar. “
null






















Get free blog up and running in minutes with Blogsome
Theme designed by Minz Meyer