Learning to live: Cap. 2
“Miró a un lado y a otro para asegurarse de que estaba completamente solo en la habitación y cogió un trozo de papel en el que pretendía descargar lo que sentía en pocas palabras, así es como él se sentía bien consigo mismo, agarraba la pluma y se ponía a escribir sin pensar mucho en que decir o como hacerlo, simplemente dejarse llevar por lo que había en su mente en ese momento mientras escuchaba de fondo esa canciones que le hacían olvidarse del mundo material y abrir su mente totalmente…
Y si los trozos de cristal me cortan la piel,
¿Por qué tu mirada cristalina la hace arder desde el interior?
No se si se puede vivir entre tanto fuego,
Sólo que el paraíso también puede estar en llamas,
Llamas que me hacen vibrar y no llorar de pesar.
Mira al infinito a la cara y grítale al destino que
TÚ eres quien dicta las normas de lo que quieres hacer.
Salta hacia el universo, yo te ayudare a impulsarte y cuidare de tu amistad como la pieza de mi vida que me enseño a aprender: libertad.
Vuela, grita, corre, siente el viento chocando contra tu piel,
dándote alas para volar y escapar de todas las cadenas,
baila con el agua y ama a la lluvia, acaricia la esponjosa hierba…
Siente que por un momento, todo es como un cuento de hadas
dibujado sobre la realidad.
…
PAFF!
Un portazo lo despertó de su trance y volvió a trompicones hacia la realidad.
- ¡Eh!, ¿Qué haces aquí solo tío?
- En realidad nada, jeje. Ya me iba…
Y se guardo aquel trozo de papel en el bolsillo mientras se colgaba la mochila y salía por la puerta.”
